sábado, 27 de diciembre de 2008

12º Conmemoracion Carl Sagan

Homenaje a Carl Sagan por su hijo Nick Sagan.





























Homenaje en la conmemoración del 20 de Diciembre de 2008 pasado, con la edición del Programa113 "Explorando el Cosmos Desde el Sur (8-10-2008)", Para Radio Kosmos, desde Argentina. (http://radiokosmosargentina.blogspot.com/)

Gracias a Fernando del Alamo del Blog: Historias de la Ciencia (http://www.historiasdelaciencia.com/?p=376#comment-10746)

Se emplearon los siguientes audios:

1- Audio en español por Ricardo Sánchez desde el Blog: "Desde el Sur: explorando el Cosmos".
2- Vangelis-Heaven & Hell, Pt. 1.
3- Synergy-Legacy.
4- Vangelis-Comet 16.
5- Star Trek Voyager Main Title.

Tomado del Blog: "Historias de la Ciencia".

CARL SAGAN por su HIJO.

El 20 de diciembre de 2006 se cumplía el 10º aniversario de la muerte de Carl Sagan. Su hijo, Nick Sagan, pidió en un artículo que dejáramos un comentario si queríamos compartir con él algún recuerdo de su padre. Por supuesto, yo dejé el mío. Más tarde, publicó otro artículo con recuerdos de él desde un punto de vista que sólo él conocía: el de ser su hijo. Mi inglés es horrible, así que no me atreví a traducirlo. Casualmente, lo señalé en un comentario y… es que tengo unos lectores que no merezco. Slashuco (muchas gracias, de verdad), me envió una traducción. Yo sólo la he retocado ligeramente, así que cualquier error en ella es culpa mía y sólo mía. Os dejo, sin más preámbulos, con Nick hablando de cómo era Carl Sagan como padre (las fotos están sacadas tal y como Nick las puso).

Cuando curioseo por la blogosfera, encuentro muchos recuerdos maravillosos sobre mi padre. He pasado todo el día leyendo lo que él significaba para la gente, la manera en que les inspiró para aprender sobre ciencia y sobre el pensamiento crítico o cómo les indujo a un viaje de descubrimiento del Universo. Es enormemente emotivo, y siempre estaré agradecido por ello. Para esta entrada de mi blog no hablaré sobre sus muchos éxitos científicos o sobre todo lo bueno que hizo por este mundo –hay otras personas que hablan de ello más elocuentemente de lo que yo jamás podría hacer-. En vez de eso, voy a compartir recuerdos de mi padre con vosotros. Él significó muchas cosas para mucha gente, pero también fue mi padre y quiero que conozcáis al hombre que yo conocí.

Tenía gran destreza con el pinball, teniendo en cuenta lo difícil que es golpear la máquina sin hacer falta. Íbamos a las máquinas recreativas juntos y ganaba partidas extra como un loco. Los videojuegos nunca fueron su pasión, aunque era capaz de apreciar los realmente buenos. Recuerdo el día en el que le enseñé el “Computer Baseball”, un juego de estrategia para el Apple IIe. Podías enfrentar a algunos de los mejores equipos de la historia de la liga de Baseball contra otros. Jugamos con los Yankees de Babe Ruth de 1927 contra los Dodgers de Jackie Robinson de 1955 durante aproximadamente una hora cuando se giró hacia mí y dijo: “No vuelvas a enseñarme este juego otra vez. Me gusta demasiado y no quisiera perder el tiempo”.

A menudo era invitado a hablar en algún evento, y recuerdo sentarme junto a él y verle ordenar sus pensamientos en momentos de tranquilidad antes de salir a escena. Tomaba pequeñas notas en una tarjeta. Solo una o dos palabras sobre cada tema que quería tratar. Armado con esas notas, salía a escena y cautivaba a la audiencia. Nunca un momento aburrido, nunca un momento en el que estuviese fuera de lugar o perdiese el hilo de lo que decía. Como niño, a veces pensaba en él como un traductor o un descifrador de códigos. ¿Cómo podía transformar meros fragmentos en esas impresionantes e inspiradoras ideas?

Nunca iba sin un dictáfono. Tengo claros recuerdos de esas pequeñas grabadoras de cassete negras con su botones de grabación rojo brillante. Podíamos estar caminando, o charlando y tenía una idea. Se disculpaba levantando su dedo índice y pedía un minuto, cogía el dictáfono y explicaba su idea. Hoy día, yo soy un escritor y también uso dictáfono. Cuando lo hago, las palabras me aparecen tal como: “OK, para el libro, pienso que realmente seria bueno si esto y esto hacen esto en lugar de lo otro…” y más tarde aplico esa idea en lo que estoy escribiendo. Por el contrario, recuerdo a mi padre hablando en largos, fluidos y perfectos párrafos. Tal como lo decía es como aparecería en el libro. A veces tenía una idea, grababa un párrafo o dos para un libro y al final terminaba con una idea para otro proyecto aparte, por lo cual tenía que hacerse con otro dictáfono, y así sucesivamente.

Seguramente sepas que era genial debatiendo. Podía rebatir los argumentos de William F. Buckley [*], y desde niño me había dado cuenta de que mis argumentos sobre “por qué deberías comprarme una bici de cross bien chula” no eran ni remotamente parecidos a los de Buckley. Pero siempre me escuchaba. Siempre me dio la oportunidad de crear puntos de vista válidos. Y al final me encontré dando pedaladas alrededor de Ithaca.

[*] Carl Sagan tuvo un acalorado debate con Buckley en TV después de que se emitiera la película "El día después". Sagan razonaba en contra de la carrera armamentística y Buckley defendía la disuasión nuclear. Durante ese debate, Sagan habló del concepto de invierno nuclear e hizo su famosa analogía equiparando la carrera armamentística a “dos declarados enemigos hundidos hasta la cintura en un barril de gasolina, uno con tres cerillas y el otro con cinco”.

Me ayudaba intensamente. Incluso en momentos en los que le preocupé –dejando la universidad, por ejemplo– su confianza en mi nunca disminuyó. Le recuerdo siempre cuidando de mí. Al mismo tiempo, era cuidadoso en no ayudarme demasiado. No quería que me echase a perder, y quería asegurarse de que yo fuese capaz de conseguir mis metas por mí mismo sin el mas mínimo ápice de nepotismo. Cuando miro hacia atrás, siento una gran admiración por cómo lo hizo.

Tenía auténtico interés en las personas. Oigo muchas conversaciones en las que alguien pregunta sobre otra persona, pero lo hace por pura cortesía: no le interesa realmente la respuesta. Mi padre nunca fue así. Siempre quería saber cómo eran las cosas para su interlocutor. En Manhattan, cogíamos un taxi, y el conductor podía reconocerle, o quizás no, pero mi padre empezaba una conversación y terminaban en interesantes discusiones sobre el curso de las vidas humanas. El conductor podía hablar explayadamente sobre cualquier lugar del mundo, y Papá sabía un montón de cosas sobre lo que ocurría allá. Recuerdo el pensar que sabía más sobre Ghana que cualquier americano sobre América. Y lo que no sabía, quería averiguarlo.

Recuerdo discutir con él sobre Los Simpson y Beavis and Butthead. Ambas series le causaron una primera mala impresión. Le convencí de que diese otra oportunidad a Los Simpson, y acabó viendo de qué trataba todo ese alboroto. Acabó por disfrutar verdaderamente de la serie. No creo que lo hubiese logrado nunca con Beavis and Butthead. “No están hechos para ser modelos de comportamiento” protestaba yo. “Es una critica subversiva”. No, eso no colaba. Solo puedo imaginar lo que habría hecho al ver Family Guy o South Park. Volvimos al tema de la violencia en los medios. Yo argumentaba que las películas duras y algunas series de TV sólo eran un reflejo de nuestra sociedad, y que no contribuían a la violencia en la vida real. Él no estaba tan seguro de ello. Hablamos de este tema muchas veces. Una discrepancia espiritualmente buena, donde cada una de nuestras opiniones podía desarrollarse de acuerdo con lo que decía el otro. Añoro esos tiempos. Ahora que pienso en ello, es parte del motivo por el que disfruté tanto del cartel “¿Es el arte la inspiración para la locura?” de Worldcon. Tratando estos temas con Joe Haldeman o Tim Powers salen a relucir grandes recuerdos sobre mi padre.

Tenía una paciencia increíble. Sus fans podían aparecer constantemente para hacerle preguntas, pedirle autógrafos o una foto con él. A veces podía ocurrir en un mal momento –si habíamos salido a cenar, disfrutando de una conversación– pero no recuerdo una sola vez tratando a alguien sin muestras de respeto. De niño, él tenía una gran pasión por la ciencia –quería saber por qué las cosas eran como eran– y mantuvo esa pasión durante el resto de su vida. Esto le hizo plenamente comprensivo con cualquiera interesado en aprender. Les hacía espíritus hermanados, y quería compartir todas las maravillas y alegrías que del Cosmos pudo entender.

Nos encantaba el baloncesto. Veíamos partidos de la NBA siempre que podíamos, preguntándonos si ese sería el año en el que Patrick Ewing llevaría a los Knicks a ganar el campeonato. Y la respuesta siempre fue No. Me hablaba de los entrenadores y de cómo eran de jugadores en los años en los que yo ni siquiera había nacido. Cuando el equipo visitante tenía que tirar un tiro libre, los fans del equipo local hacían ruidos y ondeaban las toallas intentando distraerle, y eso nunca gustó a mi padre. Recuerdo decirle que eso animaba al equipo a sacar ventaja en el campo, pero él objetaba de base –no creía que eso fuese deportivo–. Es una postura muy decente. Y también recuerdo a mi madre enfadándose gradualmente, pues quería que me fuese a la cama y mi padre y yo estábamos viendo un partido. Él tenía que prometer que me iría a la cama al terminar el partido. Prórroga. Luego doble prórroga. Y luego otra prórroga mas…..¡Qué partido! ).

No le gustaba la película Alien. Yo pensaba que era divertida, de miedo, catártica y él que era innecesariamente violenta y que, ¿por qué la mayoría de los extraterrestres tenían que ser retratados de esa manera negativa?. Tenía sentimientos enfrentados con “La Guerra de las Galaxias”. Recuerdo verla juntos, y cuando Han Solo se jactó de hacer el Kessel Run en menos de doce parsecs, hizo un sonido de exasperación. Le pregunté qué problema había, y explicó que el parsec es una unidad de distancia, no de tiempo. Le dije: “Papá, no es mas que una película” y contestó: “Sí, pero podían intentar aplicar la ciencia correctamente”. Creo que tenía toda la razón. (¿Qué películas le gustaban? Era una fan de las películas épicas de David Lean tales como “Dr. Zhivago” y, especialmente, “Lawrence de Arabia”. Recuerdo cuánto le gustaba el momento en que Peter O´Toole sopla la cerilla y aparecemos de repente en el desierto de Nafud. Es un momento realmente bueno).

Hacía ruidos realmente curiosos. Su risa era explosiva y desinhibida. Era el tipo de risa que te hacía sentir bien sólo por hacerle reír. Sus estornudos eran atronadores. Y de vez en cuando hablaba a los animales en su lengua nativa. Las veces que vimos delfines, les saludaba con una razonable aproximación del idioma del delfín. De vez en cuando le respondían. No tengo ni idea de qué se estaban diciendo. Pero mi sonido favorito de todos era el que hacía cuando se acercaba a algo nuevo e interesante, alguna idea o posibilidad que le impresionase o alguna manera nueva de ver las cosas. Era una especie de “aaaah”. Uno de mis mejores momentos: estábamos viendo mi primer episodio de Star Trek “Attached” y al cabo de unos minutos hizo ese sonido, girándose hacia mi con una sonrisa cegadora y diciéndome: “¡Está muy bien!” Y así continuó durante toda la serie. Amaba totalmente lo que yo hacía. Esa sensación de auténtico disfrute aún esta conmigo, un sentimiento de aprobación y respeto que atesoro como ninguna otra cosa.

Conducía un Porsche 914 naranja con la matrícula “PHOBOS”. Nombre tomado de una de las lunas de Marte. Nunca le pregunté: “¿Por qué Phobos? ¿Por qué no la otra luna, Deimos?” como me hubiese gustado que fuese. De niño me fascinaba la mitología griega y conocía a Phobos como el semidiós del miedo. Es irónico, pues mi padre era la persona menos miedosa que he conocido. Aunque se preocupaba por el estado del mundo de vez en cuando, nunca le detuvo. Cuando hablábamos sobre cómo sería el mundo dentro de 25, 50 o quizás 100 años, decía que era consciente de que habría graves dificultades y retos por delante, pero también creía que todos estaríamos dispuestos a afrontar la tarea. Creía en el ingenio humano y en la compasión, en pensamientos a largo plazo y no a corto plazo, en poner nuestras numerosas diferencias a un lado. Creía en un mañana mejor. Creía en nosotros.


Carl Sagan: un gran científico, una gran persona y un gran padre.










Fuente:
http://nicksagan.blogs.com/nick_sagan_online/2006/12/dad.html

















jueves, 23 de octubre de 2008

Arthur Charles Clarke

Carlos Arturo Clarke.






























Arthur Charles Clarke, más conocido como Arthur C. Clarke (16 de diciembre de 1917, Minehead, Inglaterra - 19 de marzo de 2008, Colombo, Sri Lanka), fue un escritor y científico británico. Autor de obras de divulgación científica y de ciencia ficción, como El centinela o Cita con Rama y co-guionista de 2001: Una odisea del espacio.

Nació en Minehead, Somerset. Ya de pequeño mostró su fascinación por la astronomía, con un telescopio casero dibujó un mapa de la Luna. Terminados sus estudios secundarios en 1936, se traslada a Londres. Durante la Segunda Guerra Mundial, sirvió en la Royal Air Force (Fuerza Aérea Real) como especialista en radares, involucrándose en el desarrollo de un sistema de defensa por radar, y ejerciendo como instructor de la naciente especialidad. Concluida la guerra, publica su artículo técnico Extra-terrestrial Relays, en el cual sienta las bases de los satélites artificiales en órbita geoestacionaria (llamada, en su honor, órbita Clarke), una de sus grandes contribuciones a la ciencia del siglo XX. Este trabajo le valdrá numerosos premios, becas y reconocimientos.

En ese período estudia matemáticas y física en el prestigioso King's College de Londres, estudios que finalizó con honores. También ejerció varios años como presidente de la Sociedad Interplanetaria Británica (BIS), hecho que demuestra su gran afición por la astronáutica. En 1957 como parte del comité británico acude a Barcelona para el VIII Congreso Internacional de Astronáutica, momento que coincide con el lanzamiento del Sputnik I por parte de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Su fama mundial se consolidó con sus intervenciones en la televisión: en la década de los '60, como comentarista de la CBS de las misiones Apolo; y en la década de los '80, merced a un par de series de televisión que realizó.

También son conocidas sus famosas leyes de Clarke, publicadas en su libro de divulgación científica Perfiles del Futuro (1962). La más popular (y citada) de ellas es la llamada "Tercera Ley de Clarke": Toda tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia.

Desde 1956 y hasta su fallecimiento vivió en la isla de Sri Lanka (antigua Ceilán), en parte por su interés por la fotografía y la exploración submarina, en parte por su fascinación por la cultura india. Se le otorgó el título de caballero de la Orden del Imperio Británico en 1998. Las autoridades de Sri Lanka, después de haber iniciado una investigación, reivindicaron también su buena fama. El Sunday Mirror, un tabloide londinense sugirió en primera página que el legendario escritor decidió vivir en Sri Lanka por algo más que el sol, las playas, las palmeras y la pesca subacuática. Se acusaba a Sir Arthur de "pagar por tener relaciones sexuales con chicos jóvenes". Él negó enfáticamente las afirmaciones y amenazó con emprender acciones judiciales. La polémica coincidió con la visita oficial del príncipe de Gales a Sri Lanka para conmemorar el 50 aniversario de su independencia de la isla. El príncipe Carlos tenía intención de ordenarlo caballero. Pero ante la divulgación masiva del escándalo, optó por cancelar la ceremonia. También en su honor prestó su nombre a un asteroide, 4923 y una especie de dinosaurio ceratopsiano, el Serendipaceratops arthurcclarkei descubierto en Inverloch, Australia.

En 1953 Clarke conoció y se casó con Marilyn Mayfield, una divorciada de 22 años con un niño pequeño. Se separaron permanentemente a los seis meses, aunque el divorcio no se formalizó hasta 1964. "El matrimonio fue incompatible desde el principio", dijo Clarke.

Clarke falleció la madrugada del miércoles 19 de marzo de 2008 a las 01:30 hora local (21.00 GMT del martes) en Colombo (capital de Sri Lanka), debido a un paro cardiorespiratorio.

Tomado de Wikipedia.

Arthur C. Clarke - El Centinela (Cuento Corto)

The Sentinel of Eternity (Short Story).








El Centinela.

Es un cuento corto de Arthur C. Clarke, famoso por haber sido ampliado (y modificado) en la novela y película 2001: Una Odisea Espacial. Clarke la ha descrito como "la historia en la que 2001 fue basada." Él ha mencionado, que le gusta compararlas como "una bellota y el roble resultante".

Fue escrita en 1948 para una competición de la BBC (en la que no participó) y fue publicada primero en la revista 10 Historias de Fantasía, en 1951, bajo el título "Centinela de la Eternidad". Apareció primero en EE. UU. en The Avon Science Fiction and Fantasy Reader publicado por Avon Periodicals, Inc. en 1951. A pesar del fracaso de la historia, cambió el curso de la carrera de Clarke.

La historia trata acerca del descubrimiento de un artefacto en la Luna de la Tierra dejada hace eones por antiguos alienígenas. El objeto esta hecho de un mineral pulido y de forma piramidal, y rodeado por un campo de fuerza esférico. El narrador en primera persona, especula, en un momento dado que los forasteros misteriosos que dejaron esta estructura en la Luna pueden haber usado mecanismos que pertenecen "a una tecnología que supera nuestros conocimientos, quizá una tecnología de fuerzas "para-físicas".

Durante milenios (evidenciado por el aumento del polvo alrededor de su campo de fuerza) el artefacto ha transmitido señales en el espacio profundo, pero deja de transmitirlas cuando los astronautas que lo descubren abren una brecha en el campo de fuerza. El narrador supone que este "centinela" apareció en la Luna como una "señal de advertencia para la posible inteligencia y vida del espacio que podría desarrollarse en la Tierra.

Esta cita ilustra la idea, y sus ramificaciones:

"Era sólo cuestión de tiempo antes de que nosotros encontráramos la pirámide y abrirla a la fuerza. Ahora sus señales han cesado, y aquéllos que la dejaron ahi estarán volviendo sus mentes a la Tierra. Quizás ellos desean ayudar a nuestra infantil civilización. Pero ellos deben ser los mismos, muy viejos, y el viejo a menudo tienen celos del joven."

En la película 2001: Una odisea espacial, el funcionamiento del centinela se invierte. Es la energía del Sol, cayéndo por primera vez en el artefacto descubierto el cual activa la señal de que las criaturas de la Tierra habían dado el primer paso en el espacio.

Tomado de Wikipedia: El Centinela

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Arthur C. Clarke - 3001: Odisea Final

3001: The Final Odyssey.




















3.001

3001 cuenta las aventuras de Frank Poole, el astronauta que fue asesinado por HAL 9000 en 2001: Una Odisea Espacial. Su cuerpo es descubierto después de flotar en el espacio durante un milenio. En un golpe de extraordinaria buena suerte, el vacío y la extremadamente baja temperatura del espacio han conservado su cuerpo, y la tecnología médica del futuro puede revivirlo. Es trasladado cerca de la Tierra del año 3001 para su recuperación física y mental. El autor hace entonces un ejercicio de imaginación, describiendo algunos de los fantásticos adelantos tecnológicos, políticos y sociales que la humanidad ha conquistado a lo largo del milenio transcurrido desde el accidente de Poole.

Tomado de Wikipedia: 3001: Odisea final

Bajar Aquí en PDF : http://www.megaupload.com/?d=BYAXO5UX

Arthur C. Clarke - 2061 Odisea Tres

2061 ODYSSEY THREE.




















2010.

En la novela anterior, 2010: Odisea dos, Júpiter se convirtió en un mini-sol que recibió el nombre de "Lucifer", después de que la misión de la cosmonave Leonov a Júpiter averiguara lo que pasó a la Discovery. David Bowman, a través del computador HAL, envió un mensaje a la Tierra justo antes de la explosión de Júpiter: "TODOS ESTOS MUNDOS SON VUESTROS, EXCEPTO EUROPA. NO INTENTÉIS ATERRIZAR ALLÍ". (La versión cinematográfica agrega las palabras "UTILIZADLOS UNIDOS. UTILIZADLOS EN PAZ", como parte de su énfasis en la entonces plenamente activa Guerra Fria). La prohibición de visitar Europa se debe a que existen en sus océanos varias formas de vida extraterrestre, que los dueños del monolito estiman como muy prometedoras para otro de sus experimentos con la formación de nuevas inteligencias.

Tomado de Wikipedia: 2061: Odisea tres.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Varios - 2001 La Música de las Películas de Stanley Kubrick

Various - 2001 Music from the Films of Stanley Kubrick


























Escuche:


Listado Tracks:
01 - 2001 A SPACE ODISSEY - Also Sprach Zarathustra
02 - SPARTACUS - Main Title
03 - SPARTACUS - Love Theme
04 - BARRY LYNDON - Sarabande
05 - BARRY LYNDON - Women of Ireland
06 - A CLOCKWORK ORANGE - Ode to Joy
07 - FULL METAL JACKET - Themes
08 - THE SHINING - Main Theme
09 - EYES WIDE SHUT - Waltz from Jazz Suite No.2
10 - THE KILLING - Main Title _ The Robbery
11 - KILLER'S KISS - Murder 'mongst the Mannikins
12 - FEAR AND DESIRE - A Meditation on War
13 - FEAR AND DESIRE - Madness
14 - PATHS OF GLORY - The Patrol
15 - DAY OF THE FIGHT - March of the Gloved Gladiators
16 - LOLITA - Love Theme
17 - DR. STRANGELOVE - The Bomb Run
18 - 2001 A SPACE ODISSEY - On the Beautiful Blue Danube

Alex North - 2001 La Legendaria Banda Sonora Original

Alex North - 2001 The Legendary Original Score















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BSO AQUI: http://www.megaupload.com/?d=6U1QO4K3